miércoles, 30 de diciembre de 2009

INTERLUDIO

-Bueno, doctor, cómo lo ve?
-La verdad, señor Spirit, está Usted obsesionado con los látigos, las mujeres malas con botas altas, las esposas, los uniformes, ser atado a la cama, el latex, esas cosas...No me extraña que entren trolls en su blog por que está Usted enfermo, debería relajarse un poco y pensar en otra cosa. ¿No dice que tiene Usted esa otra afición de friki que no ha superado la madurez...eso, los tebeos? Pues lea un poco, dedíquese a repasarlos si son muy caros por que las editoriales no tienen visión de mercado, no sé, lea un poco esas historias de Batman y demás irrealidades que tanto le gustan y seguro que así se despeja un poco de tanto cuero, latex, mujeres malas y demás perversiones.
-Gracias doctor, le haré caso, sin duda me hará bien.







PD: Quería hablar de mis experiencias de cuando iba con profesionales, pero tendrá que ser el año que viene, que esta semana no he tenido ni tiempo ni paz de espíritu para desarrollarlo como me gustaría. De ahí esta tontería. Aprovecho la ocasión para desear feliz 2010 a todos los lectores de este nada humilde espacio y que este nuevo año que en ná entra esté lleno de alegrías, sexo, bdsm, sexo, alegrías, dinero, sexo, bdsm, sexo y bdsm. Prohibido hablar de crisis en el 2010

miércoles, 23 de diciembre de 2009

DIVAGANDO SOBRE LA PROSTITUCION

Pues adelantamos un poco el posts por que esta semana cae en navidad y yo el viernes estaré muerto de resaca o de indigestión, táchese lo que no proceda. También digo que este nada humilde escrito es el número 100, lo que no está nada mal en año y pico de blog. Plas, plas, muchachote, te has portado bien aunque a veces se te ha ido un poco la olla y normalmente te marcas unos tochos del copón. Y como aquí solemos ir a nuestra bola pasando de calendas por que la sabiduría infinita es intemporal, pues hablamos de que lo que yo quiera hablar, que en este caso es hacer una serie de post (dos en concreto) sobre las profesionales del sector. Este será sobre unas consideraciones generales sobre la prostitución y el próximo (el año que viene) unas anecdotillas de mis tiempos como cliente habitual de profesionales que ofrecían un servicio de sado. Sin afotos, que no me da tiempo a configurarlas.

Procedemos;

Para empezar, yo distinguiría prostitución de esclavismo sexual. La diferencia está en la capacidad de elección. Considero que cualquier prostituta ha de tener, al menos, la misma capacidad de elección que tengo yo para decidir si quiero ir a trabajar o no me apetece y ya me apañaré cuando el banco me devuelta todos los recibos y si quiero comer, comprar tebeos y demás necesidades básicas. Si vemos que una mujer pasa 16 horas seguidas en una carretera, que apenas habla español, que no rechaza ningún cliente por sucio que esté, que no se relaciona con nadie...podemos intuir que es víctima de las mafias que la están explotando y que no ejerce el oficio más viejo del mundo víctima de la necesidad o la elección, si no por coacción. Mi más sincera y enérgica repulsa a ésto último.

Fueron mundialmente famosas unas fotografías/ imágenes tomadas este verano en mi maravillosa ciudad de Barcelona, ciudad tope fashion y con un alto nivel de catalán gracias al tiempo y la energía que gastan los poderes públicos, en las que un grupo de nigerianas la chupaba en las callejuelas de las ramblas por diez euros. Mucho debate sobre si eso era una grosería y una indecencia (que, desde luego, lo es, aunque sólo sea por las condiciones higiénicas del acto), pero poco énfasis respecto a que dichas mujeres eran víctimas de las mafias que las obligaban a prostituirse. Este tema creo que demuestra la incompetencia de los poderes públicos para tratar un aspecto a todas luces aberrante y desde luego toda trata de ser humanos me tendrá a mí siempre en frente.

Por eso, la prostitución de la que yo hablo, independientemente de que sea callejera o no, no es esa. Es la de alguien que tiene la capacidad de elección para ejercer de prostituta o para buscarse la vida, mejor o peor, de otra manera.

En segundo lugar, yo no tengo ningún reparo en decirlo las veces que sean necesario; durante un tiempo cada vez más lejano fui con profesionales en busca de servicios de sado. O sea, que he sido cliente. Consideraba que la única forma de acceder a estas fantasías era dejándome en ello la bolsa, ya que por entonces no existían los medios que hay ahora. De mis experiencias hablaré en el post de la semana que viene, aunque algo se ha dicho aquí y aquí.

Como cliente, como persona humana, como ser que participa y está integrado en esta sociedad, y como alguien con cierta ideología progresista, tengo muy claro mi postura respecto a la prostitución; no sólo es inevitable que exista si no que además es bueno que lo haga, y por tanto lo lógico es que se regule. Y por regular quiero decir que pagen impuestos al igual que los pago yo, que tengan así mismo contraprestaciones sociales como cobertura sanitaria y cotizaciones, que no se permita chuparla en las callejuelas por diez euros y todo lo que ello conlleva.

Alguien me dirá que la prostitución en este país no es ilegal. Y es cierto. Es más; es imposible legislar que si yo quiero sexo con mi vecina y mi vecina quiere un tebeo de Batman que yo tengo repetido, no nos podamos poner de acuerdo en hacer un intercambio de intereses. Pero lo que yo quiero decir es que haya una serie de leyes que por un lado faciliten la labor tanto a profesionales como a clientes y por otro no permitan trabajar en según qué situaciones.E incluso si el servicio no te ha satisfecho, que puedas reclamar sin miedo a que te partan la cara. Hace poco he hablado del blog BARRIO ROJO, del amigo cliente x, que está comprometido con la regularización de la prostitución y el respeto a todas las trabajadores sexuales. Os recomiendo que os paséis por allí y le echéis un vistazo, pues argumenta y aboga muy bien sobre estos temas.

Dicho lo cualo, las consideraciones que quiero hacer son de índole más moral. Si os habéis fijado, no he utilizado ni una sóla vez la palabra “puta”. Por que es una palabra que tiene connotaciones peyorativas y no me gusta. Partiendo siempre del respeto, considero que un/a profesional es alguien que ejerce una profesión lo mejor que puede y sabe, y no por ejercer una actividad menos aceptada socialmente se ha de utilizar terminología despectiva.

En segundo lugar, quisiera contra argumentar algunas posturas, sobre todo de feministas radicales, (aquellas que piensan que todos los males del mundo es culpa de los hombres y su pene) sobre la materia. Un argumento que he oído en esos ámbitos es que la prostitución denigra a la mujer y la hace ver a los ojos del hombre como un objeto que puede comprar.

Yo cuando iba con profesionales nunca he pensado que me perteneciera un ser humano a cambio de parné. Siempre he pensado que compraba un servicio. Había unas condiciones y unos límites. Igual que el empresario (o la corporación empresarial sin alma en forma de ente a la que pertenece la empresa) no me compra a mí; compra mi tiempo y mis conocimientos a fin de que realice unas tareas. Es más; estoy convencido de que el empresario, al pagarme un sueldo a fin de mes, asume (y a veces con razón), que me “compra” más allá de estas tareas, y que he de mantener una cierta postura “de empresa” y un sacrificio laboral más allá de lo estipulado. Y digo que no le falta razón, que yo los temas de personal me los conozco un poco y no quiero hablar más si no es en presencia de mi abogado. En cambio, yo a una prostituta le pido un servicio de sado, le explico lo que quiero, le pago, ella lo hace, y adiós. Nunca he dejado de tratar a una prostituta sin respeto ni educación y como si no fuera un ser humano. Ni mucho menos me he creido superior.

Más de una prostituta me dirá que vale, que yo soy muy educado, muy majo y mi abuela me quiere mucho, pero que tela marinera lo que tiene que aguantar ella (la prostituta, no mi abuela) a veces, que para mí es muy fácil hablar sin conocimiento de causa. ¿Hay clientes que dejan mucho que desear? Sí, claro, igual que hay empresarios que presionan más allá de los límites y que pierden las formas más allá de lo indecible.Pero quizás por eso hay que pensar en la regularización del sector como algo que nos cambie el “chip”; de ser la prostituta alguien estigmatizada socialmente durante milenios pasa a ser alguien con los mismos derechos y deberes que cualquier trabajador. Es decir; si hay clientes que se sobrepasan con las formas...¿no es acaso por que la sociedad trata como apestadas sociales a este colectivo?

Pero es que, además, si de verdad queremos atacar a aquello que denigra a la mujer, ya se pueden poner las feministas con miles de pancartas, y con mi apoyo, en los platós de cualquier programa de la prensa rosa (de los cuales, digo, soy devoto seguidor). Por que éstos sí que presentan una imagen denigrante de la mujer, al presentarlas en la mayoría de los casos como unas caza- maridos en post del lujo y la buena vida. Ver a según qué petardas cuyo mérito se reduce a abrirse de piernas ante unos pocos elegidos sí que denigra y provoca vergüenza ajena. Así que no las tomemos con aquellas que sólo quieren ganarse la vida como buenamente pueden y saben.

Por cierto, leí hace poco en la prensa que en Japón muchos jóvenes se quedaban solteros por que las mujeres japonesas sólo admitían pretendientes que cobrasen una determinada cantidad de sueldo anual, y con la actual crisis eran relativamente pocos quienes llegaban. Ignoro las peculiaridades de la cultura japonesa, aquí de toda la vida los pobres nos hemos juntado con los pobres (mis padres, por ejemplo, se conocieron en el pueblo) y los ricos con los ricos. Ignoro también si en Japón ven el “Sálvame” y demás programas por el estilo, pero en el fondo lo que acabo de relatar (como noticia real del diario) no es más que la consecuencia de lo que fomenta la sociedad, si eres guapa, pilla un rico. Y ahí nos muestran lo felices que son Borja y Blanca, las novias de Laporta, los muchos amores de Sofia mazagatos, Mar Flores, las novias del Cayetano de los cojones, las amantes de Paquirrín...En fin; que no podemos como sociedad condenar la prostitución y sin embargo premiar comportamientos como los descritos en forma de dinero y 15 minutos (o 15 años) de fama, honra y prez y mira que fashion y que clase tiene la Preisler y qué casa más mona con 350 wáteres para el perro.Por que tiene tela marinera que una tía joven diga que le gustan los hombres románticos y luego la veamos con un viejo baboso que tiene el romanticismo en la billetera.

Dentro de esta consideración de que la prostitución denigra a la mujer, está la campaña de muchos periódicos que “no admiten anuncios de prostitución”. Lo cual, para quedar como progres les queda muy bien de cara a la galería, pero que a mí personalmente no me convencen en absoluto. Por un lado, me recuerdan a aquel cuento del bufón de la corte que era un enano, y el sabio le dijo al rey que no estaba bien reírse de un enano. El rey admitió el consejo del supuesto sabio y el pobre bufón se quedó sin empleo y buscando en la basura cosas para comer, pero muy digno, eso sí. En segundo lugar, por lo idiota de la medida. Aparte de que si no se anuncia en un diario se anunciará en cualquier otro, o en internet, o poniendo el número de teléfono en los lavabos públicos, es una medida que puesta en el extremo lo único que lleva es a fomentar la prostitución callejera en vez de esperar clientes cómodamente en casa. Y en tercer lugar, es incoherente con sí misma; los mismos periódicos admiten anuncios de angelicales bancos que desahucian a familias por no poder pagar hipotecas que ellos mismos concedieron sabiendo que en cualquier momento no las podrían pagar, de empresas sancionadas con expedientes contra el medio ambiente, de corporaciones que hacen eres por que no llegan al 80% de beneficios que se habían propuesto...vamos, puestos a salvaguardar la moral y el orden mejor empezamos con lo que nos hace ser inmorales y desordenados que con las pobres chicas (y chicos) que no hacen daño a nadie.

No quiero acabar este panfleto sin comentar una cosa que me llamó la atención. Se trata de un artículo de la abogada y reconocida feminista Lidia Falcón (escritora negra, además, del libro de la vida sexual del Dr. López Ibor) el cual comenzaba diciendo (cito de memoria pero casi textualmente) que el hecho de que hubiera prostitución se debía a que los hombres no podíamos controlar nuestros sucios impulsos. Hombre, aparte de que el común de los hombres no vamos por ahí violando a nadie ni emitiendo gruñidos lujuriosos (yo en el autobús voy leyendo y no mirando los culos de nadie, y mira que soy salido), me parece un argumento un tanto fuera de lugar. Es como si yo utilizo su contrapartida y digo que si las mujeres no fueran unas frígidas y accedieran a follar más sin hacerse tanto de rogar no habría prostitutas. Yo mismo veo que es un planteamiento de bastante bajo nivel.

No he hablado de prostitución masculina, que existe aunque sea minoritaria y con cuya sóla existencia ya desmontábamos muchos de estos argumentos. Pero en todo caso no se trata de mujeres contra hombres ni viceversa. No se trata de temas morales ni de degradación. Se trata de que existe un colectivo que genera una serie de situaciones y valoraciones. Y esto que tiene que ver con el sado? Me dirá más de uno. Pues nada. Pero es lo que quería exponer antes de hablar de mis tiempos en los que iba con profesionales, con alguna anecdotilla aquí y allá y alguna reflexión, advertencia y demás. Pero eso será la semana que viene. Felices fiestas y nos vemos por aquí. Ya saben; tengan cuidado ahí fuera y sean buenos o malos en su justa medida.

jueves, 17 de diciembre de 2009

DANDO POR CULO...DE FORMA LITERAL

Yo que era tan macho/
me metí en una ducha/
llena de muchachos/
se me cayó la pastilla de jabón/
si lo se no me agacho
(Mojinos escocíos).

Con esta cita literaria llena de buen gusto y sensibilidad vamos a proceder a hablar de una de las cosas que más bloquea a los sumisos. Por sumisos especificamos género masculino plural, que conste. Y esa cosa es la introducción de objetos en orificios corporales de salida, o dicho en castellano vulgar, el que nos den por culo con arneses, strap ons, consoladores, dildos y demás cosillas de esas.

Si pasamos por el blog Tonterías Mías, del amigo Luis, por ejemplo, vemos que de tanto en tanto plantea la cuestión de que su novia le meta algo por ahí y no lo ve claro. En otros blogs de sumisos he leído miedos parecidos. Y yo no soy una excepción; a mí era una de las cosas por las que JAMAS pasaría, que una cosa es ser algo vicioso y otra es perder la virginidad anal y con el ello la honra y la hombría. Demoleré el posible suspense; no sólo pasé por la piedra (o me la introdujeron por el ano, para ser más exactos) si no que una vez probado es una de las cosas más excitantes de estas prácticas. Pero vayamos por partes:

Como bien expuso amo capri más allá de toda duda razonable, los sumisos somos “menos hombres”. Estoy siendo irónico, por si no se nota. Bueno, pues aunque “menos”, al fin y al cabo somos hombres igualmente, y por tanto estamos condicionados por las normas socio- culturales imperantes en el maravilloso mundo de la masculinidad y la hombría. Y para lo que estos casos se refiere, preferimos reconocer que nos gusta asesinar ancianas que el que nos metan cosas raras por el culo.

Ya me imagino el siguiente diálogo:

AMA: Te encadenaré en un sótano desnudo, donde estarás a mi servicio cosiendo pantalones nike 18 horas diarias a cambio de un plato de sopa y cuando me apetezca te arrancaré la piel a latigazos mientras aullas de dolor y te arrancaré los pezones con pinzas mientras abofeteo tu cara de perro...

SUMISO; (Empalmado) Si, si, Ama....aghr, agrh!

AMA: Y cuando quiera te daré por culo con un arnés

SUMISO: Esto...er....oye, que de eso no hemos hablado...

Y es que cuando uno (repito, uno, género masculino), entra en estos mundos, sea dejándose la bolsa o sea dejándose la vida, más o menos tiene una ligera intuición de las prácticas que le gustan. De lo que “le pone”, vamos. Pero esto del bdsm es un mundo casi infinito de prácticas y al entrar ni las conocemos todas ni hemos probado en la realidad las que conocemos. Y pelársela delante del ordenador (o de revistas de mala muerte, que en mi época no existía internet) no es saberlo.

Como todo en esta vida, es necesario un cierto bagaje para ir desarrollando filias y fobias. Cuando se va con una profesional del sado, pues se dice la lista de lo que nos gusta que nos haga y punto. Cuando en mi época de cenicientas de saldo y esquina (bueno, ni de saldo ni de esquina, pero ya nos entendemos) una de ellas me decía de meterme un consolador por el ano yo le decía que ni hablar, que si quería cobrar que eso lo escondiera en Tegucigalpa cuanto menos, que una cosa es estar atado siendo cosido a bofetadas y otra es denigrarse hasta ese punto (bueno; lo cierto es que simplemente decía “no, gracias”, pero queda mejor si lo expreso así).

Pues eso, vamos desarrollando prácticas, vamos probando cosillas, etc..y vamos teniendo relaciones reales. Y eso de las prácticas es algo curioso; resulta que hemos comprobado que nos gusta la humillación, que nos gusta el dolor, que nos gusta ser dominados y que nos gusta el fetichismo (bueno, al menos a mí me gusta todo eso)...y vemos que hay una cosa que nos genera a la vez todas esas sensaciones, como el 4 en 1 que nos anuncia en la tele tienda. Y esa práctica que son 4 no es otra que ser follados.

Por que ser follado por una Mujer/Ama/Dominante no me digan Vuecencias que no es sumun de la humillación. El simbolismo es perfecto; la degradación del hombre es brutal, no sirve ni siquiera para penetrar y se invierten los roles que el sabio Dios nos dió desde los tiempos del tontolhaba de Adan y la mala pécora de Eva. Dolor puedo asegurar que se siente, aunque como en todo es relativo y tenemos tamaños y lubricantes para dosificar . Como prueba de dominación, es la refinitiva. Y no deja de ser un objeto erótico manejado por una Dom, por aquello del fetichismo, o a ver si no están guapas las mozas en estas afotos que he colgado para ilustrar la contienda. Y encima dicen los que saben del tema que ahí tenemos una serie de terminaciones nerviosas que bien estimuladas nos dan mucho placer. Todo son ventajas, al parecer. Joder, pues...por qué tanta reticencia?

En mi caso, en su momento consideraba que probar el sexo anal era traspasar una barrera. Y mira que no le hacía ascos a temas de transformismo y tal, pero ahí pensaba que de probarlo traspasaba una línea que iba mucho más allá. La línea de la bisexualidad. Y eso, cuando lo único que tienes claro en la vida es que te gustan las mujeres, las mujeres y las mujeres, y los hombres ni en salsa, provoca un cierto bloqueo. Tontos que somos los hombres, todo hay que decirlo.

Algo de cierto hay en que se traspasa alguna barrera, siquiera mentaol, eso he de confesarlo. No en el sentido de que lo pruebes y al segundo cambie te percepción del mundo y de tu sexualidad, pero sí en el sentido de que ves que no pasa nada. No eres diferente. No hay para tanto. No deja de ser una práctica más. Y eso abre otras puertas. Lo cierto es que desarrolla una cierta “bisexualidad” en el sentido de que se entremezclan sensaciones, percepciones. Se caen tabues. Te han dado por culo con un objeto, algo que te daba miedo, que no lo tenías claro, y ves que no sólo no pasa nada si no que mola...cuál es el siguiente paso natural?

En todo caso yo reivindico mi derecho al transformismo, a ser tratado como puta, a mi “lado femenino” y a ser penetrado sin piedad. E incluso a tener experiencias con hombres. Y no por ello se cae el mundo ni se derrumban los confines de mi persona y sexualidad.

Este tema de la bisexualidad se ha de desarrollar un poco más. Pero será en otra ocasión. La semana que viene es Navidad, yupi yupi, así que el post lo más seguro es que lo cuelge un poco antes por si estoy convaleciente de los atracones de comer. Será sobre un tema navideño, claro, como por ejemplo...algunas consideraciones sobre la prostitución. Hasta entonces tengan cuidado ahí fuera y sean buenos o malos en su justa medida.

jueves, 10 de diciembre de 2009

ENTREBLOGS

Pues bien poco me ha durado mi retiro espiritual, apenas 10 días, pero es que ya tenía el mono y mi yo egocéntrico pugnaba por salir. No obstante, nos lo tomaremos con calma y volveremos a la fórmula de un post los viernes, y si acaso tengo ganas de escribir alguna chorrada entresemana pues ya lo subiré cuando me apetezca, que supongo coincidirá algún martes.

Para calentar un poco motores, algo ligerito; los viajes que he hecho estas escasas dos semanas. No han sido a Itaca, ni siquiera al quiosco de la esquina, si no por el proceloso mar de la red. Pero es que el amigo Gabrel, del blog Trazos D/s, tiene una sección llamada “entreblogs”, en la cual por los primeros días del mes menciona algunas cosas que ha visto por la blogsfera sado y considera interesantes. Este nada humilde servidor ha sido mencionado en dicha sección en unas cuantas ocasiones, dicho sea de paso a fin de ponerme alguna medalla que haga subir mi ego. Bueno; pues envidioso como soy yo voy a hacer lo mismo en este pots, aunque de una forma un tanto manipuladora e interesada.

La primera reseña nos remite al blog de Domadora, el terror de los débiles y fascinerosos, que hizo un post tomando como base mi nada humilde escrito sobre las Amas profesionales, escrito auspiciado por la carta del amigo Robert H (de quien, por cierto, no he vuelto a saber nada más).

En dicho post la vecina de al lado recomendaba fervorosamente este blog, y como es de bien nacidos ser agradecidos he de agradecerle los halagos primero y devolvérselos recomendando el suyo después. No me cuesta nada hacerlo por que es verdad que considero muy interesante su espacio, aunque en estos últimos tiempos no le presta la atención que debería. Y es que espacios de dominación femenina donde la autora exponga sus visiones de forma cotidiana y sentida, junto con algún que otro tema variado, son de agradecer.

Lo cierto es que en el post de referencia no se aborda el tema de la prostitución salvo muy superficialmente, ya que a Domadora lo que en verdad le interesa es ir por otros derroteros sobre un desquiciado que le va lanzando mensajes llenos de frustración en el blog y tal. Como en todo caso ya comenté en su espacio mi parecer, valga aquí la mención para enlazar con otro blog donde sí que se aborda el tema y que he descubierto recientemente.

Se trata del blog BARRIO ROJO, del amigo cliente x. Primero cabe decir que en la programación de invierno de este nada humilde blog (el mío) está previso abordar de nuevo el tema de la prostitución de aquí a dos semanas. La forma en que veo dicho tema coincide bastante con el sitio que recomiendo, que está comprometido en la regularización de esta actividad y en el respeto a todas las trabajadoras sexuales. Lo cierto es que un blog serio y argumentado que pone el dedo en la llaga sobre las lagunas y contradicciones de la prostitución en España, por lo que seáis o no usuarios de este servicio (aclaro que yo hace mucho que no lo soy), valga mi recomendación.

Pero como aquí somos un tanto tacaños y eso de pagar no nos mola nada, buscamos lugares donde se hable de bdsm puro y duro y a ver si con un poco de suerte podemos satisfacer nuestras fantasías tan sólo a cambio del alma y el sentir. Y bueno, por que además son más auténticas. Para ello es bueno que haya lugares donde poder debatir de estos mundos, de ahí mi otra recomendación: el foro de reciente creación Círculo-bdsm, foro a imagen y semajanza del famoso mazmorra, portal de sado argentino.

Este sitio lleva apenas un mes instalado y ya cuenta con un nutrido grupo de partipantes y de temas, siendo todos de bastante nivel, maribel. Como de alguna forma había que bajarlo, digo desde ya que aproveché la invitación que me hicieron sus miembros fundadores para darme de alta e ir dando el coñazo por ahí, aunque si bien es cierto que como ha coincidido con mi retiro espiritual, en mis intervenciones he hecho un poco de “copia y pega”, guardando la sabiduría infinita y esa gracia salerosa que Dios me ha dado para éste espacio, que como es el mío propio tiene derecho a tener lo mejor.

No obstante lo anterior, recomiendo que os déis una vuelta por ahí y advierto desde ya que en cuanto tenga las pilas puestas me haré contertulio asiduo.

Y por último (o, mejor dicho, por antepenúltimo), recomendar un grato reencuentro; la página del antaño esclavo juanma Az, contertulio de otros sitios añorados como La Mansión de las antiguas comunidades msn que quitaron los cabrones de hotmail o quien quiera que sea el dueño, y hoy reconvertida, las vueltas que da la vida, en la página de...Amo Juanma. Eso si, con Az como sumisa. Bueno, la página se llama soy como soy y ellos Anfiarao y oneea (AF), pero, como diría Chespir...qué importa un nombre?

Este sitio, digo desde ya, es uno de los primeros que descubrieron mis pecadores ojos en internet, y su forma de exponer el sado, veraz, cálida, vivida, una de las mejores que procesaron mi cerebro. Cuando a la mayoría esto de internet nos sonaba a chino ellos ya tenían este espacio, y así hasta ahora. Luego vendrían las vaciladas de fantasmas varios, los desvaríos de Elise Sutton y demás cosas cotidianas de la red. Pero si alguien quiere saber cómo se lleva una relación dom-sum (da igual si masculina que si femenina, no nos vamos a pelear por un póngame aquí este género) desde un punto de vista cotidiano y real, valga desde ya que ha de pasarse por ahí. Como aliciente, por que ya hemos dicho que es un paseo por la blogsfera sado interesado, tiene mi firma en su libro de visitas y demás cosillas.

He dicho que lo del amigo juanma es lo antepenúltimo. Por que lo último es recomendar los blogs que tienen vuecencias enlazados a la diestra, con las contertulias AGUASANTA y Lady Vanitas como más activas y el amigo Luis de Tonterías mías con sus cosillas femdoms.

Y más o menos por estos sitios he hecho mi viaje en estas calendas. Bueno; y por otros de tebeos y demás cosas de frikis fracasados que no corresponde mencionar aquí. La semana que viene ya volveremos al 100% con la programación habitual implicándonos un poco en estos mundos de locos y pervertidos. Y para ello hablaremos de cómo los sumisos son supersticiosos y cobardes y no hay nada que más teman en el mundo que a...perder la virginidad anal. Hasta entonces, tengan cuidado ahí fuera y sean buenos o malos en su justa medida.